Desde que el mundo es mundo y así la historia nos lo demuestra, el concepto de familia ha existido, existe y existirá, con unas características propias en los comportamientos y actuaciones que conlleva cada época y raza.
Sin meternos en " filosofismos "académicos y entrando directamente en el concepto que se ha tenido de "familia" toda la vida, esta está formada por los padres e hijos y algún que otro abuel@, familia del gen dominante, porque los familiares del gen dominado son los parias, no ya de la familia sino de la sociedad, para ell@s no hay lugar en la casa, su lugar está en el hogar familiar.
¿Qué hacer con ell@s? , lo mejo es una residencia, deciden a la vez el matrimonio muy compenetrado (en esta ocasión, porque ya van dos vajillas) y así evitar las disputas que provocan l@s padres o madres del gen dominado.
-Yerno y nuera con mucho " tacto y cariño" le espetan: Fíjate lo solit@ que te encuentras y hemos pensado en un lugar donde estarás más atendid@, tiene peluquería y de todo ¡abuel@ anímate!, vas a tener los médicos que tanto te gustan, pedicura, manicura, meriendas, fiestas y much@s...amig@s! cosa que aquí no lo tienes por nuestra falta de tiempo: los niños, el trabajo, la casa, la compra...
Si, lo entiendo, pero quien me dará el abrazo o el cariñico al acostarme o levantarme o ese espontáneo que me hace saltar las lágrimas? hace tanto tiempo que los echo de menos, siglos...
Si, lleváis razón, mejor el Paraíso del Edén que la soledad absoluta, esa soledad que te empuja a querer gritar que aquí dentro del pecho, se revuelve un dolor formado por silencios, llantos escondidos, preguntas sin respuestas, es no poder decir lo que nos va bien o mal, es aparentar ante los demás que eres feliz, que esa felicidad es producto de una paz interior que no tienes, es llevarte a la resignación, a la apariencia externa para evitar que vean tu dolor, pero en tu interior hay una voz que grita ¡quiero hablar¡, ¡quiero comunicación! decirlo todo, los miedos, los desengaños, los embustes...QUIERO GRITAR LA HIPOCRESIA QUE ME RODEA, EL CINISMO Y DESFACHATEZ de vuestros actos, pero no puedo porque los que me rodean están sordos de ambición y frialdad. Tengo que vestirme cuidadosamente, dejar los pensamientos en la ducha, perfumarme, como el que va a una fiesta, e irme a la calle con apariencia de felicidad para que nadie se de cuenta de que estás sol@.
Así queda la familia que con tanta fe formaste. Tu en plena soledad disimulada y ellos con el derecho de vivir sin compromisos ni obligaciones.
Este intento de artículo va dedicado a esos padres que tienen que dejar su nido por falta de comprensión familiar, que los mayores aun pueden dar mucho, mejor o peor hecho, pero con el mismo valor que los trabajos de sus hijos. LOS MAYORES NO SON INÚTILES
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